La construcción de la línea 12 del metro, significa para los pueblos
rurales del suroriente de la ciudad la aniquilación de los últimos espacios
verdes que existen en la monstruosa mancha de cemento que se extiende desde Toluca hasta Tlaxcala, áreas verdes, boscosas, de suelos de conservación que permiten la recarga de mantos acuíferos, la recuperación de oxígeno, la producción de alimentos y el sagrado entorno de nuestra antigua cultura.
Nos queda claro que la intención del estado es acallar las voces de organización y defensa de los derechos humanos independientes que existen en el país y limitar cada vez más nuestro derecho humano a la protesta social, así lo demuestran los hechos, todos los días se desaparece, ejecuta y encarcela a las personas por defender sus derechos. Por ello, sigue siendo necesario mantener la denuncia en lo nacional y lo Internacional, así como la organización y coordinación con otros esfuerzos para hacerle frente a esta política de Terrorismo de Estado que cada vez se hace más patente.